-Después de cepillarme los dientes, me dispuse a salir de aquel baño y a encontrar de nuevo la habitación de Niall. Era un pasillo muy largo, y con muchas habitaciones, pero tendría que encontrar la habitación ya que ponía el nombre. Giré a la derecha puesto que me acordaba un poco del camino, iba caminando lentamente cuando escuché un gemido proveniente de la habitación de mi derecha, a la mitad del pasillo. Pude jurar allí mismo que era la voz de Anni, y con mis malos pensamientos, me olvidé de lo que había oído y seguí caminando hasta encontrar la habitación de Niall. No llegué a tocar el pomo de la puerta cuando pegué mi oído a ésta y escuché la voz de Niall.-
Niall: _(tu nombre), yo, quería... no. Mi amor, qui-quieres... no. Yo-yo que-quería que, que, que... Basta ya. No puedo hacerlo.
-Entré en la habitación, cerré la puerta y le miré-
tu: ¿Qué no puedes hacer?
-La cara de Niall estaba roja como un tomate. Me miró y se sentó corriendo en el suelo, apretando con sus brazos las rodillas pegadas a la cabeza. Ya hacía una idea de lo que me quería decir pero no estaba segura. Al ver la situación, cerré el pestillo de la puerta y me puse de rodillas enfrente de él. Le removí el pelo y le levanté la cara para que me pudiera mirar.-
tu: Rubito, ¿Qué te pasa? -le dije con una voz suave y dulce-
Niall: Quiero decirte algo, pero no estoy seguro de que tu respuesta vaya a ser buena...
tu: La única forma de comprobarlo es que me lo digas. -le volví a decir con ternura en mis palabras-
-Niall se puso más rojo aún y me miró con cierto brillo en sus ojos azules-
Niall: Estoy muy asustado. No quiero escuchar de tu boca algo que no me guste... tengo mie-miedo... -dijo agachando su cabeza-
tu: Eh, confía en mí. Todo lo que yo te diga siempre te va a gustar, por que te quiero.
-A Niall se le cambió la cara, no llegó a sonreír pero le noté felicidad al escuchar eso.-
Niall: y-yo, quier-ro sa-saber si... t-te gustaría s-ser mi novi-novia?
-cerró los ojos y dio un gran suspiró. Vi como apretaba sus manos y cruzaba los dedos. Me costaba creerlo pero me lo había pedido. Después de pasar tres días con el chico más perfecto que he conocido, me ha pedido que seamos pareja. Si acepto, será lo mejor que haya hecho en la vida, aunque nos tengamos que distanciar cuatro meses, no pienso en eso ahora. Solo quiero pasar todo el tiempo posible con mi rubio y hacer que esta noche sea increíble. En segundos, sin decir nada me levanté, él seguía con los ojos cerrados y apretando sus manos. Me quité la camiseta del pijama y a lo seguido los pantalones. Observé que sus parpados seguían cerrados a lo que reí. Apagué la luz dejando la habitación oscura. De nuevo, busqué el sitio y me coloqué de rodillas frente a él. Le acaricié la mejilla. Y le iba haciendo suaves cosquillas en los brazos. Tenía las rodillas pegadas a su cuerpo, por lo que tuve que extenderle las piernas para que quedaran rectas y pegadas al suelo. Me coloqué abriendo mis piernas en su cuerpo apretando mi pecho con el suyo. Niall estaba sentado, su espalda pegada a la pared. Sujeté sus manos en el suelo para que nos se diera cuenta todavía de que estaba en rompa interior. Comencé a darle besos por el cuello, notaba que se dejaba llevar por mí y daba suspiros de felicidad. Note claramente cierto bulto procedente de sus partes, pero era normal que pasara. Al notarlo solté una carcajada que él también siguió. Seguí explorando su cuello hasta llegar a su oreja y darle un leve mordisco. Le susurré que sí quería ser su novia, y que por favor, no me dejara nunca. Me respondió con un ''te lo prometo'' que hizo que en mi cara se dibujara una gran sonrisa que él noto. Para que no pudiera resistirse a mí, coloqué sus brazos temblorosos en mi cintura. Me acarició algo extrañado al ver que no tenía la camiseta, se dio cuenta de que me la había quitado queriendo, y rió perversamente. Acariciaba mi largo pelo con una mano y con otra mi espalda, jugando con el cierre de mi sujetador. Pero yo le impedía que me lo quitara, puesto que me gustaba hacerle esperar y quería hacer aquella noche bastante larga. A cada movimiento que yo hacía no iba aguantando la resistencia y finalmente me cogió y me tumbó en la cama colocándose encima de mí. A pesar de la oscuridad notábamos las miradas de deseo.-
-Niall: Me conoces desde hace tres días. No estaba seguro de que fueras a aceptarme, y el miedo de perderte cuando te lo pidiera me comía por dentro. Quiero que te quede claro, que eres mi princesa, y que apenas tres días has hecho que sienta por tí lo que nunca he sentido por nadie. Parece bastante raro pero estoy muy enamorado de tí, tanto, que quiero que muramos juntos, cogidos de la mano, y de viejecitos. Que tengamos hijos y formemos una familia. No quiero que pienses que cuando pasen cuatro meses nos vamos a separar, porque la distancia no cambiará el amor que siento por...-
-sin dejarle terminar, acerqué mis labios a los suyos, callando le, y dejando fundirnos en un tierno beso lleno de deseo. Al separarnos le dije lo mucho que le quería, a lo que se lanzó a morderme los labios y finalmente volvimos a fundirnos en más besos, repletos de ternura y amor. Aquella noche daba mucho de esperar. -
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¿Os gusta guarrillas? BUAJAJJJAJAJAJAJAJA. Cuando pueda subo el 14. Besitos♥
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