{Narra Anni}
-Las cosas están demasiado mal para (tn). Le agradezco mucho a Harry que se la haya llevado a esa enorme casa que dice que tiene lejos de aquí. En cuanto a Liam, está en su cuarto jugando a la play, esa máquina horrible que le quita el tiempo a todo, algún día se la voy a romper. Hemos venido a su chalet, dónde recibimos la noticia de la tragedia de los padres de (tn). Aún recuerdo el momento como si fuera ayer, a pesar de estos tres meses y medio que han pasado. Llegué ayer a esta gran casa y ya me la conozco más o menos bien. Las paredes del gran salón están llenas de fotos de Liam cuando era un pequeño mounstruito. Hace dos semanas me presentó a gran parte de su familia, parece que se toma nuestra relación en serio, y eso me gusta. Sus padres son dos grandes personas, llenos de amor y cariño que demuestran con la mirada, y están muy felices de que yo sea parte de la familia. La hermana de Liam es muy simpática. Nos hemos caído bastante bien puesto que el poco rato que estuvimos hablando, descubrimos que tenemos muchas cosas en común. Ayer me llamó para que fuéramos de compras al Mall de Londres y eso hicimos. He renovado mi armario entero con ropa de marca, sé que soy muy presumida, y me gusta lucirme. También le he comprado a Liam unas zapatillas de deportes nike, me han costado 97€, pero son buenas y creo que merecen la pena. Le encanta correr, y todas las mañanas de estos meses que he estado viviendo con él, se ha levantado a las 8 y se ha ido ha hacer deporte.
Llevo un rato tumbada en la cama pensando en mis cosas, suelo hacerlo, siempre lo he hecho con (tn). La hecho de menos, y me arrepiento un poco de haber dejado que se fuera lejos de aquí. Necesito abrazar a mi mejor amiga, es una sensación de añoranza la que recorre mi cuerpo y que la hace que termine en lágrimas.
Me levanto, y saliendo de la habitación camino por el largo y lujoso pasillo de la segunda planta hasta encontrar el baño. -Mi cara a las 6 de la tarde después de una larga siesta es puro horror.- Me digo mirándome al espejo. Otra cualidad maravillosa que tengo es hablar con el espejo. A veces pienso que soy la persona más rara del mundo, pero luego recuerdo a (tn) y me quito las ilusiones. Me lavo la cara con agua muy fría, la seco y busco el peine. Cepillo mi largo y rubio cabello quitando con suavidad los montones de enredos que tengo. Salgo del baño y entro en mi habitación de nuevo. Busco y revoluciono todo mi armario hasta encontrar algo que ponerme. No tengo nada planeado para esta tarde pero me gustaría dar un paseo en un parque que hay aquí al lado, a 20 minutos andando más o menos. Quiero ir con Liam pero me costará conseguir que deje de jugar a la asquerosa play. Coloco en mi delgado cuerpo los pantalones, la camisa, y las vans. A juego con una sencilla pulsera.
Ya vestida recorro de nuevo el largo pasillo. No voy a maquillarme, no hace falta, y la verdad es que me gusta estar al natural por muy horrible que esté mi cara. Bajo las escaleras dando botes, es una manía que tengo. Entro en el salón y para mi gran sorpresa no veo a nadie. La play está apagada y la televisión también. Me siento en el sofá y saco mi móvil del ajustado pantalón. Antes de desbloquearlo, miro hacia el frente y veo la foto que Liam y yo nos hicimos el primer día que salimos. Sonrío tontamente, bajo la mirada hacia la pantalla del móvil y marco el número de Liam esperando a que conteste.
Cinco minutos escuchando el amargante sonido de la llamada. Nadie contesta. Lo vuelvo a llamar y nada. Le he puesto ya 15 mensajes de whatsapp y su última conexión fue hace dos horas.
Tendré que ir yo sola al parque, y creo que me vendrá bien para pensar un poco en todo lo que le está pasando a (tn) y para buscar una solución. Niall me llamó ayer a las dos y media de la noche haciendo que me despertara de un susto. Estuve hablando con él y está fatal. Necesita a su pequeña, y me dijo que desde la fiesta de cumpleaños de (tn) no puede dormir, apenas come, y no habla con casi nadie. Y eso que no sabe que su princesa está en la casa de uno de sus mejores amigos. Está claro que está muy enamorado de mi mejor amiga, pero yo le advertí que se lo contara desde el primer momento, aunque creo que (tn) es demasiado dura, y siempre lo ha sido, pero es una cosa que debe cambiar.
{Casa del abuelo de Harry, 19:30 de la tarde, Narras tú}
-¿te importa si vienen esta noche unos amigos a cenar? -dice cogiendo del plato de palomitas.-
-Claro que no, es tu casa. -le respondo seria.-
-¿te ha gustado la peli verdad? -sonríe a carcajadas al ver mi pálida cara.-
-Muy gracioso Styles. Has conseguido lo que tú querías, verme muerta de miedo. -me levanto y camino algo enfadada con intención de salir de su habitación. Pero noto que ríe y me sujeta fuerte del brazo.
-Si tienes miedo esta noche, sabes que puedes dormir conmigo.- ríe travieso.-
-Antes duermo con un cerdo.- me aparto bruscamente.
-¿Ah, que soy asqueroso?.- dice con una voz suave.
-Puede...-río-
-Te vas a enterar. -viene por detrás mía y me coge apoyándome en su hombro, solo puedo ver que camina corriendo. Doy patadas que parecen no afectarle aunque se queja de dolor. -SUÉLTAME SI NO QUIERES RECIBIR UNA BUENA HOSTIA.- digo gritándole a lo que él ríe y sigue corriendo. Abre la puerta y sale a la entrada. Sigo dando patadas pero lo único que hace es reír y ami me duele la barriga de estar clavada en su hombro. Retrocede unos pasos y empieza a correr con mucha velocidad unos metros hasta dar un salto que acaba en la fría piscina.
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Hola preciosidades. Perdonadme por el retraso pero estaba disfrutando de las vacaciones. Espero como siempre que hayáis disfrutado este pequeño ratito leyendo y que os deje con la intriga este capítulo. La protagonista se puede enfadar mucho con Harry por lo que le ha hecho pero ese enfado puede terminar en un gran... ¿amor? NOSESAEH. BuAJAJAAJAJJAJA besitos malvados de ultra panda retrasado.
viernes, 29 de marzo de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
Capítulo 24.
{Narras tú. 6;15 de la mañana}
-pf, el frío recorre mi cuerpo, estoy congelada. Esta cama es bastante cómoda, pienso. Me cuesta abrir los ojos, duelen, y vaya si lo hacen. Me restriego la mano bruscamente por los ojos que tanto odio abrir todas las mañanas. Bostezo. No se si he dormido bien, solo que he tenido un sueño raro, mi hermana se acostaba con un tío de 60 años. ¿TN, eres gilipollas? Dios, odio mi cerebro, mi mente o lo que sea que me ha hecho soñar eso. Sacudo mi cabeza para sacarme el pensamiento. Miro toda la gran habitación extrañada. Las paredes están pintadas en rosa bebé, y hay algunos cuadros preciosos de la torre eiffel. De la cama cuelgan transparentes velos blancos, y hay tres grandes ventanas, una con un balcón, o eso es lo que veo. Las sábanas que me envuelven son de un agradable pelo, no sé porque he pasado frío, soy bastante rara. La habitación se vuelve hermosa con el sol entrando por la gran ventana que está a mi derecha. En una mesita que está junto ami puedo ver que hay un reloj. 6.19 de la mañana. Tengo esa asquerosa costumbre de levantarme temprano, pero que le voy ha hacer. Recuerdo, ayer estaba montada en el coche de Harry. Fue un largo camino. Pienso y reconozco que soy estúpida. Me monto en el coche de un desconocido y ahora estoy en su casa. Aunque hay algo que hace que tenga confianza con él, algo que hace que le vea como si le conociera de toda una vida. Simplemente es especial. Se escucha la voz de alguien que parece acercarse. Veo abrirse lentamente la puerta de la habitación que emite un sonido horrible conforme se abre. Odio los sonidos de las puertas. Me tapo rápidamente con las sábanas hasta dejarme sin ver luz. La voz de Harry se acerca con unos suaves pasos, mientras habla en un tono bajo con alguien.
-Sí, está aquí, la he traído a la casa. La de mi abuelo, gilipollas. No, no hemos hecho nada. LIAM HE DICHO QUE NO HEMOS HECHO NADA, ni la he tocado. Si, si. Vale. Que si pesado. Ya sé que tiene que estar preocupado, pero el problema se lo ha buscado él solo. Si. No le cuentes a Niall que estoy solo con ella en esta casa, puede matarme. Vale. Pues dile que está aquí pero con mi hermana. Si si. Venga. Nos vemos.- Suena una tecla de su móvil.-
He comprendido más o menos casi toda la conversación. Ha hablado con Liam de mí y de donde estoy. Pf, Liam... él si se preocupa por mí, pero Niall no, tiene mejores cosas que hacer. Que asco de vida tengo. En que mierda estoy convertida. Dios, me falta el aire aquí dentro de las sábanas. Mi espalda está sudando. ¿Pero qué coño? ¡Si me he levantado con un frío mortal! Puto cuerpo amorfo que tengo. Necesito respirar más aire si no quiero morir asfixiada. Me destapo fingiendo que me ha despertado la conversación y abro los ojos lentamente mientras disfruto disimuladamente del aire puro.
-Buenos días.- Dice con una voz ronca, a unos metros de distancia con respecto ami.
-Hola.- finjo un bostezo. -¿Dónde estoy?- pregunto curiosa.
-En el cielo.-ríe- Señorita, usted se encuentra en la casa de mi queridísimo abuelo. -muestra un intento de sonrisa, pero le noto algo de tristeza.-
-Es muy bonita la habitación.-sonrío-
-No tanto como usted.- Mi cara se vuelve al rojo vivo. Me mira profundamente, sacando la mejor sonrisa y mostrando los hoyuelos de los que tanto me he enamorado.-
Observo todos y cada uno de los detalles del gran salón en el que me encuentro. Ya hace una hora y pico desde que Harry y yo bajamos de aquella bonita habitación, y no paro de admirar esta gran casa. En la cocina me dio de desayunar un cola-cao con tostada de mantequilla y mermelada de melocotón. ¿Cómo ha podido adivinar mi desayuno preferido? Llevo preguntándome eso media hora, y sigo sin encontrar respuesta razonable. Parece que me ha estudiado en algún libro, y creo que lo sabe todo sobre mí. Sospecho que se lo cuenta Liam. Enfrente de mí, hay una ventana enorme que da a un inmenso jardín verde, en el cual veo que está lleno de árboles y una piscina con agua transparente. También observo como Harry limpia con una especie de red para recoger bichos o cosas sucias de la piscina. Intento no derretirme pero no tiene la camiseta puesta, y la verdad, no está nada mal. Sonrío tontamente.
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Bitches, que ahora que soy libre de malditos exámenes espero tener tiempo para subir capítulo más a menudo. Lo de siempre, que espero que os guste está historia tanto como amí, y que lo que pretendo esque seáis felices en el corto ratito que leéis. Besitos panda.
-pf, el frío recorre mi cuerpo, estoy congelada. Esta cama es bastante cómoda, pienso. Me cuesta abrir los ojos, duelen, y vaya si lo hacen. Me restriego la mano bruscamente por los ojos que tanto odio abrir todas las mañanas. Bostezo. No se si he dormido bien, solo que he tenido un sueño raro, mi hermana se acostaba con un tío de 60 años. ¿TN, eres gilipollas? Dios, odio mi cerebro, mi mente o lo que sea que me ha hecho soñar eso. Sacudo mi cabeza para sacarme el pensamiento. Miro toda la gran habitación extrañada. Las paredes están pintadas en rosa bebé, y hay algunos cuadros preciosos de la torre eiffel. De la cama cuelgan transparentes velos blancos, y hay tres grandes ventanas, una con un balcón, o eso es lo que veo. Las sábanas que me envuelven son de un agradable pelo, no sé porque he pasado frío, soy bastante rara. La habitación se vuelve hermosa con el sol entrando por la gran ventana que está a mi derecha. En una mesita que está junto ami puedo ver que hay un reloj. 6.19 de la mañana. Tengo esa asquerosa costumbre de levantarme temprano, pero que le voy ha hacer. Recuerdo, ayer estaba montada en el coche de Harry. Fue un largo camino. Pienso y reconozco que soy estúpida. Me monto en el coche de un desconocido y ahora estoy en su casa. Aunque hay algo que hace que tenga confianza con él, algo que hace que le vea como si le conociera de toda una vida. Simplemente es especial. Se escucha la voz de alguien que parece acercarse. Veo abrirse lentamente la puerta de la habitación que emite un sonido horrible conforme se abre. Odio los sonidos de las puertas. Me tapo rápidamente con las sábanas hasta dejarme sin ver luz. La voz de Harry se acerca con unos suaves pasos, mientras habla en un tono bajo con alguien.
-Sí, está aquí, la he traído a la casa. La de mi abuelo, gilipollas. No, no hemos hecho nada. LIAM HE DICHO QUE NO HEMOS HECHO NADA, ni la he tocado. Si, si. Vale. Que si pesado. Ya sé que tiene que estar preocupado, pero el problema se lo ha buscado él solo. Si. No le cuentes a Niall que estoy solo con ella en esta casa, puede matarme. Vale. Pues dile que está aquí pero con mi hermana. Si si. Venga. Nos vemos.- Suena una tecla de su móvil.-
He comprendido más o menos casi toda la conversación. Ha hablado con Liam de mí y de donde estoy. Pf, Liam... él si se preocupa por mí, pero Niall no, tiene mejores cosas que hacer. Que asco de vida tengo. En que mierda estoy convertida. Dios, me falta el aire aquí dentro de las sábanas. Mi espalda está sudando. ¿Pero qué coño? ¡Si me he levantado con un frío mortal! Puto cuerpo amorfo que tengo. Necesito respirar más aire si no quiero morir asfixiada. Me destapo fingiendo que me ha despertado la conversación y abro los ojos lentamente mientras disfruto disimuladamente del aire puro.
-Buenos días.- Dice con una voz ronca, a unos metros de distancia con respecto ami.
-Hola.- finjo un bostezo. -¿Dónde estoy?- pregunto curiosa.
-En el cielo.-ríe- Señorita, usted se encuentra en la casa de mi queridísimo abuelo. -muestra un intento de sonrisa, pero le noto algo de tristeza.-
-Es muy bonita la habitación.-sonrío-
-No tanto como usted.- Mi cara se vuelve al rojo vivo. Me mira profundamente, sacando la mejor sonrisa y mostrando los hoyuelos de los que tanto me he enamorado.-
Observo todos y cada uno de los detalles del gran salón en el que me encuentro. Ya hace una hora y pico desde que Harry y yo bajamos de aquella bonita habitación, y no paro de admirar esta gran casa. En la cocina me dio de desayunar un cola-cao con tostada de mantequilla y mermelada de melocotón. ¿Cómo ha podido adivinar mi desayuno preferido? Llevo preguntándome eso media hora, y sigo sin encontrar respuesta razonable. Parece que me ha estudiado en algún libro, y creo que lo sabe todo sobre mí. Sospecho que se lo cuenta Liam. Enfrente de mí, hay una ventana enorme que da a un inmenso jardín verde, en el cual veo que está lleno de árboles y una piscina con agua transparente. También observo como Harry limpia con una especie de red para recoger bichos o cosas sucias de la piscina. Intento no derretirme pero no tiene la camiseta puesta, y la verdad, no está nada mal. Sonrío tontamente.
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Bitches, que ahora que soy libre de malditos exámenes espero tener tiempo para subir capítulo más a menudo. Lo de siempre, que espero que os guste está historia tanto como amí, y que lo que pretendo esque seáis felices en el corto ratito que leéis. Besitos panda.
sábado, 16 de marzo de 2013
Capítulo 23.
[narras tú. Once y media de la noche]
-¿A dónde me llevas Harry?
-Te gustará- dice sujetando el volante, sonriendo, sin apartar la vista de la carretera-
-Parce una locura, te acabo de conocer y ya estoy montada en tu coche. Soy gilipollas.
-No digas eso. Has hecho bien en venir conmigo. Intentaré que te olvides de los problemas durante estos días.
-Se van a preocupar todos por mí, y... ¡HOSTIA MI TÍA! ¡QUE HE ROTO EL MÓVIL Y NO S...
-¡(tn)! cálmate. -suspira- Ya la he llamado, Liam me ha dado su número. Le he dicho que soy tu mejor amigo, que se te ha roto el móvil y que te quedarías en casa de Anni a dormir. -ríe travieso-
-¿¡Enserio!? Gracias, gracias, gracias Harry. -le abrazo fuerte.-
-¡CUIDADO (tn), QUE ME MUEVES! ¡Menos mal que no hay apenas coches! -dice alterado. Río-
Llevo montada en el coche de Harry dos horas. Me acabo de despertar de un largo y profundo sueño, tenía que recuperar energía. Dios. Está todo oscuro y solo veo las luces del coche. Ese puto dolor de cabeza me vuelve a entrar... Pf, tengo un poco de fatiga. Creo que debo intentar dormirme, por lo que veo aún queda un largo camino y no quiero vomitar.
{Narra Harry. 1:34}
-Es preciosa hasta durmiendo. La noto algo pálida, tiene que tener frío. Tres horas y media de viaje que creo que valdrán la pena. Ojalá estando aquí se espabile, y olvide todo lo malo. No soporto ver a una persona sufrir, siempre me preocupo demasiado y me pongo nervioso cuando veo que alguien lo pasa mal. Intento solucionarlo yo todo, por muy complicada que sea su situación.
Cojo a (tn) en brazos y la llevo hasta una habitación preciosa, llena de ventanas y una cama grande, con velos colgando del techo. La he traído a la casa de mi abuelo. Cuando era pequeño, me pasaba todos los días del verano aquí. Hay una gran piscina en el jardín llena de recuerdos, y cada rincón de esta casa tiene una historia por contar. Cuando me fui haciendo mayor, no perdía la ilusión de seguir pasando tardes con mi gran abuelo, al que tanto quería y al que tanto hecho de menos. El día que cumplí 14 años, me culpo por no haber estado aquí, en la casa donde he crecido, sentado en el sillón escuchando una de las viejas historias de mi abuela, porque falleció mi abuela. Cuando me lo contaron no pude dejar de llorar durante semanas, porque para rematar mi dolor, mi abuelo se suicidó. Lo entiendo perfectamente, amaba a mi abuela, pero yo creía que me quería, y que podría haber esperado un poco más o dejarme una carta despidiéndose de mí. Lo que decía, llevaba semanas llorando por la pérdida de mis segundos padres, me encerré en mi habitación y no salía ni apenas para comer. No hay fuerzas cuando se te va alguien al que quieres muchísimo. Por eso entiendo tanto a (tn), a su dolor. Entiendo todo lo que está pasando y cuando Niall me lo contó no evité una lágrima. Recordé todo lo que viví y sentí un dolor fuerte en el corazón.
Llegué a mis 17 años, ya iba cumpliendo mi sueño y me vi con el suficiente dinero de reparar esta casa, que estaba sucia, llena de telarañas, bichos, y polvo. Ha quedado como nueva. Por muy lejos que esté de Holmes Chapel, nada impide que venga todos los fines de semana a revivir buenos tiempos.
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Espero como siempre que os guste. Besitos.
{Narra Harry. 1:34}
-Es preciosa hasta durmiendo. La noto algo pálida, tiene que tener frío. Tres horas y media de viaje que creo que valdrán la pena. Ojalá estando aquí se espabile, y olvide todo lo malo. No soporto ver a una persona sufrir, siempre me preocupo demasiado y me pongo nervioso cuando veo que alguien lo pasa mal. Intento solucionarlo yo todo, por muy complicada que sea su situación.
Cojo a (tn) en brazos y la llevo hasta una habitación preciosa, llena de ventanas y una cama grande, con velos colgando del techo. La he traído a la casa de mi abuelo. Cuando era pequeño, me pasaba todos los días del verano aquí. Hay una gran piscina en el jardín llena de recuerdos, y cada rincón de esta casa tiene una historia por contar. Cuando me fui haciendo mayor, no perdía la ilusión de seguir pasando tardes con mi gran abuelo, al que tanto quería y al que tanto hecho de menos. El día que cumplí 14 años, me culpo por no haber estado aquí, en la casa donde he crecido, sentado en el sillón escuchando una de las viejas historias de mi abuela, porque falleció mi abuela. Cuando me lo contaron no pude dejar de llorar durante semanas, porque para rematar mi dolor, mi abuelo se suicidó. Lo entiendo perfectamente, amaba a mi abuela, pero yo creía que me quería, y que podría haber esperado un poco más o dejarme una carta despidiéndose de mí. Lo que decía, llevaba semanas llorando por la pérdida de mis segundos padres, me encerré en mi habitación y no salía ni apenas para comer. No hay fuerzas cuando se te va alguien al que quieres muchísimo. Por eso entiendo tanto a (tn), a su dolor. Entiendo todo lo que está pasando y cuando Niall me lo contó no evité una lágrima. Recordé todo lo que viví y sentí un dolor fuerte en el corazón.
Llegué a mis 17 años, ya iba cumpliendo mi sueño y me vi con el suficiente dinero de reparar esta casa, que estaba sucia, llena de telarañas, bichos, y polvo. Ha quedado como nueva. Por muy lejos que esté de Holmes Chapel, nada impide que venga todos los fines de semana a revivir buenos tiempos.
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Espero como siempre que os guste. Besitos.
jueves, 7 de marzo de 2013
Capítulo 22.
Nuestras miradas llevan paralizadas un rato. Estoy en un agradable silencio mirando los preciosos ojos de Harry, pero mierda, le suena el teléfono. Yo sorprendida, por lo bien que me ha tratado. Que me sentía una mierda hace horas, ha llegado él y no ha dejado de sonreírme. Eso la verdad, ha hecho que me sintiera realmente bien, y que me olvidara un momento de los problemas.
Sigo sentada en el suelo y veo que se levanta sacando su móvil del bolsillo en los ajustados pitillos que lleva. Comienza ha hablar poniendo caras raras que hacen que ría durante unos minutos, pero no me doy cuenta de con quien habla, ni me importa. Solo me quedo mirando esa camisa de cuadros que lleva, que tiene dos botones desabrochados y las mangas remangadas. Veo que me mira un momento y asiente con la cabeza para luego decirle 'si' a la persona que está al otro lado del teléfono. Le miro confusa a lo que él ríe. Se aparta el teléfono de la oreja y se agacha para terminar colocando su seria mirada en mí.
-Niall te busca. -me comenta, algo que yo ya sé-
-No quiero que me encuentre. -le respondo con voz entristecida recordando lo que ha pasado-
Suspira y agacha la vista hacia el suelo. Mira el reloj negro que lleva puesto tan elegante, vuelve a suspirar y alza la mirada lentamente hasta encontrarse de nuevo con mis ojos, consiguiendo que me quede embobada otra vez. Su mirada es especial, no se que me pasa, pero es algo irresistible. Me entran ganas de morderme el labio, es un gesto que tengo cuando me gusta algo, pero estoy con demasiados problemas como para que llegue un desconocido y le sonría como una tonta. No me dejo caer en las redes de nadie y menos ahora, que lo estoy pasando realmente mal. Pongo mi mirada de nuevo en Harry que no ha apartado la vista ni un segundo de mí.
-Vamos. -se levanta rápidamente y me ofrece su mano para ayudarme a incorporarme-
-¿A dónde? -acepto su mano. Es cálida y grande. Un escalofrío recorre mi cuerpo al tocarla. Mierda, (tn), tranquilízate-
-Niall te busca, y no quieres que te encuentre. Pues vayámonos de aquí. -dice tocándose el pelo-
-P...pero es mi fiesta de cumpleaños, no puedo dejarlo todo así, estaría muy feo por mi parte.- le digo retrocediendo unos pasos de él y agachando de nuevo mi mirada.-
-(TN), Niall va a venir aquí y vais a discutir mucho, si no quieres encontrártelo vayámonos.- dice serio-
-Él no sabe que estoy aquí, vete tú. -le contesto borde-
-Se lo he dicho yo por teléfono.- Suspira-
-¿PERO PORQUE LE DI...
Viene hacia mi, me tapa la boca con la mano y me coge en sus hombros. Le doy patadas en la espalda una y otra vez pero parece que no hace efecto. -¡ Suéltame!- le grito, pero lo que consigo es que ría. Sale del baño corriendo y me lleva hasta una puerta. Me deja en el suelo cogiéndome por la cintura y pegándome a él, a ese gran cuerpo. Me siento... protegida entre sus brazos, una extraña sensación recorre mi mente y los escalofríos en mi cuerpo hacen que tirite. Su perfume a hombre es algo muy inexplicable para mí, no me resisto a eso. Mi cara de confusión es aún mayor. No conozco de nada a este hombre y ya me tiene entre sus brazos, no. Me separo de él y de nuevo mi mirada se entristece. Niall me trataba así, con sus ojos celestes puestos en mí y con un abrazo por las mañanas que hacía maravilloso mi día. Oh dios, le hecho de menos. Hecho de menos sus labios sobre los míos Necesito estar con él. Le necesito. Otra vez (tn), otra vez llorando delante de la gente. Aprieto mis ojos dejando caer lágrimas por mi mejilla roja y gastada. Me doy la vuelta. No quiero que Harry vea que soy débil, pero es tarde. Se coloca frente ami acariciando mi pelo. -¿Hechas de menos a Niall verdad?- Asiento levemente con la cabeza y entro en el llanto apoyándome en su cálido hombro y machando su camisa de lágrimas.
{Narra Harry}
-Le hecha de menos. Hecha de menos a Niall. Joder tío, con lo que le ha hecho, con lo mal que lo está pasando (tn). Yo se lo hubiera contado desde el primer día, le hubiera contado la gran aventura que estoy viviendo, y que no me puedo creer todavía que me este pasado, que soy famoso y que millones de chicas me persiguen.
Conocí, bueno, supe de la existencia de (tn) cuando Niall me enseñó en su móvil una foto. Un ángel se había metido en la pantalla del móvil, pensé. Dios, es bellísima, sus ojos, su sonrisa, su pelo... todo. No estoy extrañado para nada de que Niall se enamorase de ella en el primer momento que la vio. Y es muy complicado que Niall se enamore, pero ya ha llegado su princesa, aunque la esté haciendo sufrir. Una chica como ella no se merece esto, no se merece la pérdida de sus padres, y la mentira del amor de su vida. A nadie le gustaría estar en su situación, es realmente terrible. Yo sin mi madre me suicido. Aunque no quiero pensarlo. Lleva un rato en mi hombro, dejando caer las lágrimas en él, cosa que no me importa, porque se me hace muy cómodo estar pegado a ella, es una sensación inexplicable. Noto el dolor que siente por cada llanto, cada lágrima que derrama. Me abraza fuerte. Parece que no quiere estar sola en estos momentos y que necesita a alguien que la consuele. Estoy confundido, es como si sintiera mucha confianza con ella, y hace menos de 20 minutos le he hablado por primera vez. Ha sido un encuentro extraño, pero a la vez tierno. No le he dicho que estaba metida en el baño de hombres, no era momento para tonterías aunque me he reído para mí mismo.
-tú eres Harry, el que esta en la banda con Niall, ¿Verdad? -me pregunta aún llorando. Asiento con la cabeza. Vuelve a apoyarse en mi hombro y suspira.
-Eh, ¿te gustaría venir a un lugar conmigo? -la tengo que llevar a otro sitio antes de que Niall la encuentre y se monte una buena, no puedo dejar que lo pase peor. Y quiero estar un rato más con ella, para conocerla... Oh Harry, otra vez igual... Queriendo estar pegado a cualquier chica, aunque creo que ella no es cualquiera, que es especial. Pero hay algo en mí que quiere pasar un rato más con ella, ... un sentimiento extraño recorre mi cabeza. Nunca me he llevado la contraria y no lo voy ha hacer ahora.
-Pero si te acabo de conocer. -me despierta de mis pensamientos.-
-Pues estar abrazada ami creo que no lo hacen los desconocidos ¿no? -me separo de ella riendo levemente-
-No me sueltes. -me aprieta de nuevo con fuerza y cerrando sus ojos.
- Iré contigo. ¿Puedo confiar en ti? -me mira con los ojos humedecidos e inundados.
-Puedes confiar en mí- Le sonrío sacando mis mejores hoyuelos.
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Bueno, pues e aquí el capítulo más largo que he hecho probablemente. Espero como siempre que os haya gustado. Suerte a todas las que estáis con exámenes. Besitos.
-Vamos. -se levanta rápidamente y me ofrece su mano para ayudarme a incorporarme-
-¿A dónde? -acepto su mano. Es cálida y grande. Un escalofrío recorre mi cuerpo al tocarla. Mierda, (tn), tranquilízate-
-Niall te busca, y no quieres que te encuentre. Pues vayámonos de aquí. -dice tocándose el pelo-
-P...pero es mi fiesta de cumpleaños, no puedo dejarlo todo así, estaría muy feo por mi parte.- le digo retrocediendo unos pasos de él y agachando de nuevo mi mirada.-
-(TN), Niall va a venir aquí y vais a discutir mucho, si no quieres encontrártelo vayámonos.- dice serio-
-Él no sabe que estoy aquí, vete tú. -le contesto borde-
-Se lo he dicho yo por teléfono.- Suspira-
-¿PERO PORQUE LE DI...
Viene hacia mi, me tapa la boca con la mano y me coge en sus hombros. Le doy patadas en la espalda una y otra vez pero parece que no hace efecto. -¡ Suéltame!- le grito, pero lo que consigo es que ría. Sale del baño corriendo y me lleva hasta una puerta. Me deja en el suelo cogiéndome por la cintura y pegándome a él, a ese gran cuerpo. Me siento... protegida entre sus brazos, una extraña sensación recorre mi mente y los escalofríos en mi cuerpo hacen que tirite. Su perfume a hombre es algo muy inexplicable para mí, no me resisto a eso. Mi cara de confusión es aún mayor. No conozco de nada a este hombre y ya me tiene entre sus brazos, no. Me separo de él y de nuevo mi mirada se entristece. Niall me trataba así, con sus ojos celestes puestos en mí y con un abrazo por las mañanas que hacía maravilloso mi día. Oh dios, le hecho de menos. Hecho de menos sus labios sobre los míos Necesito estar con él. Le necesito. Otra vez (tn), otra vez llorando delante de la gente. Aprieto mis ojos dejando caer lágrimas por mi mejilla roja y gastada. Me doy la vuelta. No quiero que Harry vea que soy débil, pero es tarde. Se coloca frente ami acariciando mi pelo. -¿Hechas de menos a Niall verdad?- Asiento levemente con la cabeza y entro en el llanto apoyándome en su cálido hombro y machando su camisa de lágrimas.
{Narra Harry}
-Le hecha de menos. Hecha de menos a Niall. Joder tío, con lo que le ha hecho, con lo mal que lo está pasando (tn). Yo se lo hubiera contado desde el primer día, le hubiera contado la gran aventura que estoy viviendo, y que no me puedo creer todavía que me este pasado, que soy famoso y que millones de chicas me persiguen.
Conocí, bueno, supe de la existencia de (tn) cuando Niall me enseñó en su móvil una foto. Un ángel se había metido en la pantalla del móvil, pensé. Dios, es bellísima, sus ojos, su sonrisa, su pelo... todo. No estoy extrañado para nada de que Niall se enamorase de ella en el primer momento que la vio. Y es muy complicado que Niall se enamore, pero ya ha llegado su princesa, aunque la esté haciendo sufrir. Una chica como ella no se merece esto, no se merece la pérdida de sus padres, y la mentira del amor de su vida. A nadie le gustaría estar en su situación, es realmente terrible. Yo sin mi madre me suicido. Aunque no quiero pensarlo. Lleva un rato en mi hombro, dejando caer las lágrimas en él, cosa que no me importa, porque se me hace muy cómodo estar pegado a ella, es una sensación inexplicable. Noto el dolor que siente por cada llanto, cada lágrima que derrama. Me abraza fuerte. Parece que no quiere estar sola en estos momentos y que necesita a alguien que la consuele. Estoy confundido, es como si sintiera mucha confianza con ella, y hace menos de 20 minutos le he hablado por primera vez. Ha sido un encuentro extraño, pero a la vez tierno. No le he dicho que estaba metida en el baño de hombres, no era momento para tonterías aunque me he reído para mí mismo.
-tú eres Harry, el que esta en la banda con Niall, ¿Verdad? -me pregunta aún llorando. Asiento con la cabeza. Vuelve a apoyarse en mi hombro y suspira.
-Eh, ¿te gustaría venir a un lugar conmigo? -la tengo que llevar a otro sitio antes de que Niall la encuentre y se monte una buena, no puedo dejar que lo pase peor. Y quiero estar un rato más con ella, para conocerla... Oh Harry, otra vez igual... Queriendo estar pegado a cualquier chica, aunque creo que ella no es cualquiera, que es especial. Pero hay algo en mí que quiere pasar un rato más con ella, ... un sentimiento extraño recorre mi cabeza. Nunca me he llevado la contraria y no lo voy ha hacer ahora.
-Pero si te acabo de conocer. -me despierta de mis pensamientos.-
-Pues estar abrazada ami creo que no lo hacen los desconocidos ¿no? -me separo de ella riendo levemente-
-No me sueltes. -me aprieta de nuevo con fuerza y cerrando sus ojos.
- Iré contigo. ¿Puedo confiar en ti? -me mira con los ojos humedecidos e inundados.
-Puedes confiar en mí- Le sonrío sacando mis mejores hoyuelos.
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Bueno, pues e aquí el capítulo más largo que he hecho probablemente. Espero como siempre que os haya gustado. Suerte a todas las que estáis con exámenes. Besitos.
domingo, 3 de marzo de 2013
Capítulo 21.
-Miro a todas partes para evitar creerme lo que acaba de decir. Busco alguna persona a la que abrazar con el fin de que me consuele y me diga que es una broma lo que me ha dicho Danielle. Que todo esto es un susto y que no me ha engañado nadie. Veo que la chica del pelo rizado habla con Liam delante de mí, pero yo congelada, paralizada totalmente, no me entero de que le dice, aunque me doy cuenta de que todo es verdad, de que me han mentido, cuando Liam me mira con tristeza y se dispone ha hablarme. Reacciono. No quiero oír nada. No quiero seguir escuchando cosas que me harán más daño. No quiero llorar con los ojos hinchados de dolor delante de todas aquellas personas. Niall me ha ocultado que está cumpliendo su sueño. Lo entiendo, él tiene a miles de tías buenas detrás Se la suda que una más entre millones llores por él. Soy una puta niña chica, estúpida e imbécil a la que nadie quiere, por la que nadie se preocupa. 'Niall no me quiere' pienso, y esa frase me persigue dentro de mí junto al mayor dolor. No (tn), no llores aquí, no delante de todos. Con solo mover mis piernas y agachar la cabeza comienzo a andar entre toda aquella gente que habla, ríe y se divierte. ¿Merezco sufrir en mi fiesta de cumpleaños? ¿Qué he hecho mal?. Sigo andando y noto que me sujetan el brazo. De reojos compruebo, y es Liam. Con un movimiento brusco me aparto de él y echo a correr lo más rápido posible para salir de allí. Esa música tan alta y los focos de luz hacen que un mareo ronde por mi cabeza. Corro, esquivando a cada persona. Apenas puedo ver, mi vista se va volviendo cada vez más blanca por el dolor de cabeza. Con todas mis fuerzas llego a un pasillo apenas con luz. Mis ojos se van empañando cada vez más. Intento localizar los baños y sin dudarlo me meto en ellos, cierro la puerta y me quedo sentada con las manos presionando mi estúpida cabeza que tanto me duele. Hay un agradable silencio al que me cuesta acostumbrarme. Suspiro. Intento evitarlo pero como de costumbre en estos tres meses, una lágrima tras otra vuelven a caer por mis mejillas. Pero estas caen con mucho más dolor. Si hay algo que no soporto es la mentira, el engaño.
El que yo creía el amor de mi vida me ha fallado, ha cambiado una única sonrisa por una fea cara gastada por el paso de lágrimas. Mis ojos están inundados de nuevo, mis mejillas rojas y mis labios humedecidos por las gotas que han ido a parar ahí. Se me juntan todos los problemas y eso hace que entre en el llanto, que sin importarme, se escucha desde fuera. ¿Qué he hecho para merecer esto?, me pregunto una y otra vez. En el peor momento suena el tono de whatsapp en mi móvil, saco del bolsillo a este y como no, Niall. Veo que hay doce llamadas perdidas de él, y sin saber por qué, abro el mensaje y leo; ''pequeña, esperaba contártelo yo per...'' ¿ ESPERABAS CONTÁRMELO TÚ? ¿Y A QUÉ ESPERABAS? ¿A QUE PASARA ESTO? me grito ami misma. Enfadada, se me acelera el corazón y tiro el móvil contra la pared más lejana que tenía consiguiendo destrozarlo en pedazos. Respiro alterada, e intento calmarme. Cierro mis ojos con el fin de dormir y no despertar, quedarme en mis sueños abrazada a mis padres y mirando a mi madre con esa sonrisa que tenía, la que tanto hecho de menos en todos los momentos de mi vida...
-¡Eh, (tn), despierta! -oigo una voz que no me resulta familiar.- ¡Venga, ¿Qué haces aquí?, despiértate ya!.-Abro los ojos despacio, me escuecen. Mi puta cabeza, dios, otra vez no se me ha quitado la presión. Y mi espalda... esta destrozada, en un gesto de moverla me quejo haciendo que la persona que me llama ría-
Miro hacia el frente y me asombro al encontrarme unos hermosos ojos verdes, y una sonrisa de dientes perfectos. En sus mejillas unos profundos pero adorables hoyuelos, y un pelo totalmente atractivo. ¿Es un ángel?. Me quito esa idea de la cabeza cuando veo que estoy sentada en el mismo cuarto de baño que hace unas horas aproximádamente. Le vuelvo a mirar a los ojos y no aparta la vista de mí, ni deja de sonreírme. Vuelvo a afirmarme como hace unos meses, los chicos de Londres son realmente atractivos. Al recordar eso pienso en el primer día que ví a Niall. Sacudo mi cabeza y aprieto mis ojos. Intento olvidar ese flashback y de nuevo fijo mi mirada en aquellos preciosos ojos.-
-¿q...quien eres? -le pregunto confundida-
-Me llamo Harry -me sonríe aún más-
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PEEEEEEEEEEEEERDON POR EL RETRAAAAAASO. Hay muchos exámenes y he estado estudiando como persona responsable que soy. Pues lo de siempre. Que me alegro mucho de que leáis mi novela y espero que disfrutéis con cada capítulo.
El que yo creía el amor de mi vida me ha fallado, ha cambiado una única sonrisa por una fea cara gastada por el paso de lágrimas. Mis ojos están inundados de nuevo, mis mejillas rojas y mis labios humedecidos por las gotas que han ido a parar ahí. Se me juntan todos los problemas y eso hace que entre en el llanto, que sin importarme, se escucha desde fuera. ¿Qué he hecho para merecer esto?, me pregunto una y otra vez. En el peor momento suena el tono de whatsapp en mi móvil, saco del bolsillo a este y como no, Niall. Veo que hay doce llamadas perdidas de él, y sin saber por qué, abro el mensaje y leo; ''pequeña, esperaba contártelo yo per...'' ¿ ESPERABAS CONTÁRMELO TÚ? ¿Y A QUÉ ESPERABAS? ¿A QUE PASARA ESTO? me grito ami misma. Enfadada, se me acelera el corazón y tiro el móvil contra la pared más lejana que tenía consiguiendo destrozarlo en pedazos. Respiro alterada, e intento calmarme. Cierro mis ojos con el fin de dormir y no despertar, quedarme en mis sueños abrazada a mis padres y mirando a mi madre con esa sonrisa que tenía, la que tanto hecho de menos en todos los momentos de mi vida...
-¡Eh, (tn), despierta! -oigo una voz que no me resulta familiar.- ¡Venga, ¿Qué haces aquí?, despiértate ya!.-Abro los ojos despacio, me escuecen. Mi puta cabeza, dios, otra vez no se me ha quitado la presión. Y mi espalda... esta destrozada, en un gesto de moverla me quejo haciendo que la persona que me llama ría-
Miro hacia el frente y me asombro al encontrarme unos hermosos ojos verdes, y una sonrisa de dientes perfectos. En sus mejillas unos profundos pero adorables hoyuelos, y un pelo totalmente atractivo. ¿Es un ángel?. Me quito esa idea de la cabeza cuando veo que estoy sentada en el mismo cuarto de baño que hace unas horas aproximádamente. Le vuelvo a mirar a los ojos y no aparta la vista de mí, ni deja de sonreírme. Vuelvo a afirmarme como hace unos meses, los chicos de Londres son realmente atractivos. Al recordar eso pienso en el primer día que ví a Niall. Sacudo mi cabeza y aprieto mis ojos. Intento olvidar ese flashback y de nuevo fijo mi mirada en aquellos preciosos ojos.-
-¿q...quien eres? -le pregunto confundida-
-Me llamo Harry -me sonríe aún más-
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PEEEEEEEEEEEEERDON POR EL RETRAAAAAASO. Hay muchos exámenes y he estado estudiando como persona responsable que soy. Pues lo de siempre. Que me alegro mucho de que leáis mi novela y espero que disfrutéis con cada capítulo.
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