jueves, 2 de mayo de 2013
Capítulo 30.
{Narras tú}
Veo a Niall aparecer por la esquina gritando mi nombre. Otra vez problemas. No quiero discutir con él. Se acerca corriendo y con la respiración muy acelerada me mira triste.
-Perdóname por todo. Por favor, he sido un auténtico imbécil. Por favor (tn), no sabes como lo he pasado estos meses, te necesito en mi vida.- Vuelve a caer de nuevo esa jodida lágrima por mi mejilla. Aprieto mis rodillas contra mi cara para que no lo note. Necesito salir corriendo de aquí. No se lo que me pasa, me encuentro bastante mal.
-Quiero estar sola.- me arrepiento de haberlo dicho tan borde, otro de mis miles de defectos es hablar sin pensar.
-Per...
-He dicho que quiero estar sola.- Le interrumpo. Me levanto de ese banco y me dispongo a salir corriendo de nuevo, pero me sujeta la mano con fuerza y con unos ojos llenos de coraje.
-No me hagas esto (tn), te lo ruego.- me dice hablando entre dientes. Está enfadado. Me limito a mirarle con la misma rabia a los ojos, y bruscamente apartarle mi muñeca de su mano. Alijero mi paso y el me sigue. Comenzamos a correr cada vez más rápido por esas calles perdidas de Holmes Chapel. Me río y girando la cabeza de vez en cuando veo que él también lo hace. Echaba muchísimo de menos esos momentos junto a mi rubito irlandés. Corremos como si fuera la última vez que lo hiciéramos hasta que caigo rendida sin parar de reír.
-No puedo más.- digo sentándome en el suelo de la acera. Veo que Niall también se para y como no, se tumba abriendo brazos y piernas.
Nos quedamos en un, ¿incómodo?, creo que mas bien, agradable silencio. El estar en cualquier momento del día, en cualquier lugar, mientras esté con mi rubio, todo se hace perfecto. Acabo de llamarle mi rubio. ¿Pero que coño haces (tn)? Soy bipolar, cada día me lo demuestro. Hace 20 minutos le miraba con cara de asesina y ahora estamos los dos juntos, sonriendo por la estupidez de correr.
-¿Estoy perdonado?- me despierta de mis pensamientos dándome un toque en el hombro. Me levanto del suelo y me acerco más a él.
-Hasta que no me pilles, no vas a conseguir nada. - veo que ríe.
Empiezo a correr otra vez entre esas cortas calles a oscuras, donde solo reina el silencio y nuestras risas, esa risa de Niall, que siempre ha sido música para mis oídos. Me coge de la muñeca y me atrae hasta estar pegada totalmente a él. Rodea sus brazos por mi cintura con tanta fuerza que me resulta imposible escapar. Besa mi nariz y me dice al oído; pillada. Sonrío y le remuevo el pelo, tan suave como la última vez.
-Te he echado de menos.- salen esas palabras de mi boca, mierda. A Niall se le abren los ojos como platos y se le inundan los ojos acompañados de una sonrisa gigante. Muerde mi labio inferior pero yo le sigo con el juego de lenguas que tanto me gustaba. Siento que me fundo en el beso y me ruborizo. Acabo el largo beso mordiéndole de nuevo el labio con cuidado, y se me escapa de nuevo esa lágrima que llega hasta mi barbilla. Le abrazo y el me aprieta más.
-Te quiero muchísimo.- Me dice, y a lo seguido besa mi frente. Se dispone a besar mi boca de nuevo, esas ganas infinitas de seguir un eso tras otro durante toda la vida me pueden, pero yo quiero seguir con el juego, este estúpido juego de correr y reír.
-Si quieres otro beso, tienes que conseguirlo.- Escapo de sus brazos y comienzo a correr de nuevo. El me sigue riéndo aún más.
{Narra Niall}
Cómo deseaba ese momento junto a la princesa de mi vida. Cuánto deseaba volver a rozar mis labios con los suyos y perderme en el momento. Está tan guapa como siempre, y por muchos años que pasen seguirá siendo la belleza que conocí en un avión, que bendigo todas las mañnas ese día por haberla conocido. Desearía pasar junto a (TN) es resto de mi vida, y lo tengo claro. He vivido mucho junto a ella y cada día me ha ido demostrando lo mucho que vale una simple persona.
Pero mientras corremos riendo, siendo felices, cruzando una de las calles, siento que todo se me va.
-¡CUIDADO NIALL! - Grita (tn) con muchísima fuerza. Me empuja bruscamente y caigo a la acera, dándome un fuerte golpe en la cabeza y arañándome las rodillas y codos.
En ese instante, todo se me pasa lentamente y cada segundo de ese momento se me hace eterno. Mis ojos se vuelven blancos y solo veo una luz que me ciega.
*Horas después*
Todos esperan la salida del doctor. Ese tío con una bata blanca, que siempre me ha dado miedo cuando era una crío. Los ojos de Anni están llenos de lágrimas y de preocupación y todos se muerden las uñas. Abrazo a la hermana de (tn), que no ha dejado de llorar desde que llegamos hace 4 horas. Mi hombro está lleno de sus lágrimas llenas de dolor. La intento tranquilizar, y le consuelo con la típica frase de: todo saldrá bien. La esperanza no la voy a perder hasta el último momento, no quiero imaginarme nada, bastante he llorado.
Cuando reaccioné y vi a (tn), a mi pequeña, junto a un coche. No quise mirar más porque moriría de dolor, pero fue una reacción de mi corazón ir a cogerle en mis brazos. Tirada en aquel suelo de la puta carretera, rodeado por un charco de sangre, y su pelo manchado de rojo... y sus ojos, esos preciosos ojos verdes cerrados... No... *Caen lágrimas de mis ojos*, no puede dejarme.
Abrazo aún más fuerte a Lorena y me apoyo en su hombro, perdiendo mis ojos en mis pensamientos, sin poder sacar ese momento de la cabeza. Mi cara es un rió de lágrimas que llegan hasta mi barbilla y recorren mi cuello. Van con tanta fuerza que no puedo ver, y tengo que cerrar los ojos, tragar saliva y esperar a que esto haya sido solo una pesadilla.
Me levanto de aquella sala de espera, donde sólo estábamos nosotros y me dirijo a los baños.
Le pego un puñetazo fuerte al espejo, rompiéndolo. ¿Por qué a ella? Tendría que haberla sujetado entre mis brazos y no dejarla escapar. Tendría que haber echo un mínimo esfuerzo de correr más o simplemente empujarla yo, no ella. Me ha salvado. (Tn). Después de meses sin hablarnos, me ha confesado que me quiere antes del puto accidente. ¿Es que todo me tiene que pasar a mí?. Le pego una patada fuerte a la puerta y aprieto los dientes, antes de disponerme a salir del baño.
{Narra Anni}
No puedo más. Esto es lo peor que me ha pasado en la vida. No puedo dejar que (tn) se me vaya. No ahora. Ella merece morir de viejecita en su cama, junto al amor de su vida, que la sepa cuidar. Le falta mucho por vivir, no me puede dejar así.
Mi puta cara roja y raspada de lágrimas sigue produciéndolas a cada segundo. La camisa de Liam es un mar de gotas, pero él dice que no le importa. La culpa fué mía por dejar que (tn) saliera de la cafetería. Todo es culpa mía.
-Me quiero morir.- digo entre llantos, cosa que escuchan todos y les produce a cada uno lágrimas de dolor.
Miro a Niall y tiene la mano llena de sangre, antes oí un golpe en un cristal. Está realmente mal. No ha parado de llorar hasta ahora y cuando los enfermeros de la ambulancia han querido coger a (tn), Niall le ha pegado un puñetazo a uno por obligarlo a soltarla. Nadie, ni sus amigos nunca habían visto al irlandés de esa forma.
{Narra Zayn}
Esta pequeña princesa no se nos puede ir. Es increíble como coges la confianza tan rápido con (tn). Desde que Harry nos invitó a casa de su abuelo ha cenar y la conocidos, tuve ese gran presentimiento de que era una dulce niña de 17 años, la que me ha echo reir todos los momentos en los que hemos convivido.
Dios no se puede llevar de la tierra a una persona ejemplar como ella, no puede hacernos esto, y menos a Niall. Que si está así ahora, como pase algo peor no quiero ver como se pondrán todos, ni como me pondré yo. El precioso tatuaje que nos hicimos en la muñeca, será para siempre nuestro pequeño secreto. (tn) y yo nos caímos tan bien, y cogimos tantísima confianza, que no dudamos en ponernos ''para siempre'' en árabe. Aprecio mucho a esa simple persona, la que siempre nos ha ayudado a solucionar los problemas y la que siempre se ha preocupado por todos.
En cuento a Harry, bueno, nos confesó a todos que se había enamorado de (tn), pero Harry ha tenido muchos amores pasajeros, aunque nunca le he visto llorar por una tía, y por (tn), ha llorado bastante. Ahora está dormido en una de las sillas, y espero que no se entere de nada si pasa algo malo.
Pero Niall...
Niall la ama. Y nos lo ha demostrado a todos.
Si (tn) se muere, creo que solo entenderé yo que está mejor en el cielo, junto a sus padres, a los que tanto quiere.
8 AÑOS DESPUÉS
{Narra Niall}
-Bueno pequeña, un día más que te vengo a visitar, pero es el último, porque nos mudamos a España, sí, a tu tierra, de la que tanto me hablabas. A esa maravillosa España dónde naciste, donde tus queridos padres te dieron la vida. En el lugar donde te has criado, donde has vivido felizmente. Decirte que lo mejor que me ha pasado ha sido conocerte, conocer a esa dulce princesa de la que tanto me he enamorado. Ya sabes como te he ido contando estos últimos 8 años que te he visitado durante todos los días, porque no puedo vivir sin tí, y estar aquí y hablarte me hace sentir mejor y superar lo de aquel día. Todos tus amigos te echan mucho de menos, ellos vienen de vez en cuando a visitarte y lloran, pero ami ya no me quedan fuerzas para eso, y seguro que tu preferirías verme sonreír.
Me he casado con una chica estupenda que conocí hace un par de años, se llama Kristen. Y es genial. Simpática, amable, divertida... la quiero mucho, pero nunca, y te repito, nunca, voy a amar a nadie como te he amado y te sigo amando atí. Sigues viva en mi mente y corazón. Desearía morir solo para estar a tu lado ahí arriba, en el cielo. Necesito volver a besar tus labios y fundirme en ellos, aunque tan solo me basta con verte, eso ya me alegraría la vida entera...
Tengo un hijo, y le he hablado mucho de tí. Estamos muy unidos, y hacemos todo juntos. ¿Pero sabes una cosa? Creo que parte de tí está en él, porque tiene tus ojos, verdes.
Como te decía, hoy mismo cojo el avión hacia España, esta es la última vez que estaré tan cerca de tu cuerpo, porque pienso morir allí, donde has nacido. Toda mi familia se viene conmigo.
Ya debo irme, y de nuevo tengo las lágrimas recorriendo mis mejillas, esas lágrimas que inundaron mi cara el día que te fuiste, y que la inundan hoy.
Pienso en tí todos los días, y al levantarme, pido el deseo de que estés a mi lado y que te quedes para siempre. Y la mejor parte de mi día es cuando duermo, porque en los sueños puedo estar junto atí.
Ha llegado la hora de despedirnos princesa. Espero que te acuerdes siempre de mí y que no me hayas olvidado, porque recuerda, te amo y te amaré, por siempre. -
Dejo la rosa en la lápida donde pone su perfecto nombre y la miro por última vez.
-Adiós, mi vida.-
--------------------------------------------------------------------------------------------------
LLORAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAD :'''''''')
Capítulo 29.
{Narras tú}
-No sabes cuanto te he echado de menos.- cojo la mano pálida y temblorosa de Anni.
-He estado esperando este momento largos meses, no sabes cuanto te queda por escuchar. -sonreímos-
Harry está serio hablando con Liam, se les ve preocupados, y es algo que no entiendo. Se supone que nos hemos reunido aquí todos para pasarlo bien y volver a ver nuestras sonrisas. Aún faltan unos amigos de Zayn por llegar. Muevo el espumoso café con la cuchara y tomo un sorbo. Me limito a jugar con mis pulseras y a aburrirme, pensando en treinta mil cosas. Anni está hablando con Perrie y Eleanor de tonterías que ha echo con Liam y prefiero no escucharlo, no me importa mucho ahora mismo.
Todos metidos en sus mundos, sonriendo y yo aquí como una imbécil mirándome las manos. Hay poca gente, llevamos más de media hora en este sitio y me estoy empezando a agobiar. Saco mi móvil del ajustado pantalón y comienzo a leer tweets. El silencio se hace en la zona donde estamos sentados y sin importarme apenas lo que pasa, sigo leyendo.
Se me acelera el corazón cuando reacciono y me doy cuenta de lo que acaba de suceder. No levanto la mirada de la pantalla del móvil, no quiero que se de cuenta de que estoy aquí. Quiero desaparecer ahora mismo, nadie se daría cuenta, pero entonces, por puta desgracia, noto todas las miradas en mí. Me hago la tonta y escribo en mi móvil cosas sin sentido, haber si se dan cuenta de que no me importa lo que está pasando, pero para qué me voy a engañar. Algún día tendría que encontrarme de nuevo con su mirada. Cuatro meses de felicidad absoluta, consiguiendo que Harry no me notara ni el menor sentimiento por Niall.
No se como reaccionar. Parezco el centro del mundo ahora mismo y es algo que odio, que todos me miren.
-(tn)... -me dice esa suave voz, la que tanto he echado de menos. Esa que me ha llamado aquellas mañanas de los meses posteriores a la muerte de mis padres. Esa perfecta voz que me cantaba al oído para que pudiera conciliar el sueño. Ha vuelto.
Levanto mi mirada lentamente. Tuerzo un poco mi cuello y de golpe me encuentro con los hermosos ojos azules, empañados. La sonrisa es escasa en su rostro, y está más pálido que nunca. AAAAAh, (tn), eres una puta borde. No se que decir en estos momentos, todos tienen la mirada fija en mí. Miro a Harry, no sonríe a diferencia del resto. Esta muy serio y al notar mi mirada en el baja la cabeza y se toca el pelo.
Vuelvo mi mirada nerviosa de nuevo a su rostro. Me quedo asombrada al ver que por su mejilla recorre una lágrima. Aprienta los labios con fuerza y no aparta la vista empañada de mis ojos. No había visto a Niall llorar en mi vida. Los ojos se les vuelven más azules y los párpados rojizos.
-Yo...
Noto el roce de sus labios con los míos. Aprieto los ojos con fuerza. No me termino de creer que esté haciendo esto delante de todos. Simplemente es un beso. Un beso que quizás lleve esperando todo este tiempo.
Tantas emociones juntas hacen que me quede inmóvil y que recorra una lágrima por mi cara hasta llegar a nuestros labios, que aún siguen juntos. Puedo notar que se aparta lentamente y que roza mi nariz con la suya.
Cuando ya me creo lo que acaba de pasar, miro a todos que sonríen y hablan entre ellos, todos menos Harry. ¿Qué le pasa al ricitos? pienso. Miro de nuevo a Niall, que tampoco sonríe.
Me levanto bruscamente de la silla provocando de nuevo la atención de todos que ahora me miran con cara extrañada Me seco el rastro de la lágrima que acaba de caer por mi mejilla, y salgo corriendo de aquel sitio. Al salir por la puerta, noto el aire fresco chocar con mi cara, eso hace que me quite el agobio, y que suspire. Aligero mi paso, sin saber a donde voy, pues no me conozco muy bien Holmes Chapel.
Gritan mi nombre desde lejos, lo ignoro. Me siento en un banco de una pequeña y agradable plaza solitaria. Junto mis rodillas con mi cara y noto que el corazón se me sale. ¿Qué te pasa (tn)? ¿Por qué eres tan asquerosamente rara? Acabo de pensar que echo de menos a Niall y ahora no sé por que estoy pensando en Harry. En el serio rostro que me ha dedicado antes. Me froto fuertes los ojos con las manos. -Ay, bruta.- me digo a mi misma.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-No sabes cuanto te he echado de menos.- cojo la mano pálida y temblorosa de Anni.
-He estado esperando este momento largos meses, no sabes cuanto te queda por escuchar. -sonreímos-
Harry está serio hablando con Liam, se les ve preocupados, y es algo que no entiendo. Se supone que nos hemos reunido aquí todos para pasarlo bien y volver a ver nuestras sonrisas. Aún faltan unos amigos de Zayn por llegar. Muevo el espumoso café con la cuchara y tomo un sorbo. Me limito a jugar con mis pulseras y a aburrirme, pensando en treinta mil cosas. Anni está hablando con Perrie y Eleanor de tonterías que ha echo con Liam y prefiero no escucharlo, no me importa mucho ahora mismo.
Todos metidos en sus mundos, sonriendo y yo aquí como una imbécil mirándome las manos. Hay poca gente, llevamos más de media hora en este sitio y me estoy empezando a agobiar. Saco mi móvil del ajustado pantalón y comienzo a leer tweets. El silencio se hace en la zona donde estamos sentados y sin importarme apenas lo que pasa, sigo leyendo.
Se me acelera el corazón cuando reacciono y me doy cuenta de lo que acaba de suceder. No levanto la mirada de la pantalla del móvil, no quiero que se de cuenta de que estoy aquí. Quiero desaparecer ahora mismo, nadie se daría cuenta, pero entonces, por puta desgracia, noto todas las miradas en mí. Me hago la tonta y escribo en mi móvil cosas sin sentido, haber si se dan cuenta de que no me importa lo que está pasando, pero para qué me voy a engañar. Algún día tendría que encontrarme de nuevo con su mirada. Cuatro meses de felicidad absoluta, consiguiendo que Harry no me notara ni el menor sentimiento por Niall.
No se como reaccionar. Parezco el centro del mundo ahora mismo y es algo que odio, que todos me miren.
-(tn)... -me dice esa suave voz, la que tanto he echado de menos. Esa que me ha llamado aquellas mañanas de los meses posteriores a la muerte de mis padres. Esa perfecta voz que me cantaba al oído para que pudiera conciliar el sueño. Ha vuelto.
Levanto mi mirada lentamente. Tuerzo un poco mi cuello y de golpe me encuentro con los hermosos ojos azules, empañados. La sonrisa es escasa en su rostro, y está más pálido que nunca. AAAAAh, (tn), eres una puta borde. No se que decir en estos momentos, todos tienen la mirada fija en mí. Miro a Harry, no sonríe a diferencia del resto. Esta muy serio y al notar mi mirada en el baja la cabeza y se toca el pelo.
Vuelvo mi mirada nerviosa de nuevo a su rostro. Me quedo asombrada al ver que por su mejilla recorre una lágrima. Aprienta los labios con fuerza y no aparta la vista empañada de mis ojos. No había visto a Niall llorar en mi vida. Los ojos se les vuelven más azules y los párpados rojizos.
-Yo...
Noto el roce de sus labios con los míos. Aprieto los ojos con fuerza. No me termino de creer que esté haciendo esto delante de todos. Simplemente es un beso. Un beso que quizás lleve esperando todo este tiempo.
Tantas emociones juntas hacen que me quede inmóvil y que recorra una lágrima por mi cara hasta llegar a nuestros labios, que aún siguen juntos. Puedo notar que se aparta lentamente y que roza mi nariz con la suya.
Cuando ya me creo lo que acaba de pasar, miro a todos que sonríen y hablan entre ellos, todos menos Harry. ¿Qué le pasa al ricitos? pienso. Miro de nuevo a Niall, que tampoco sonríe.
Me levanto bruscamente de la silla provocando de nuevo la atención de todos que ahora me miran con cara extrañada Me seco el rastro de la lágrima que acaba de caer por mi mejilla, y salgo corriendo de aquel sitio. Al salir por la puerta, noto el aire fresco chocar con mi cara, eso hace que me quite el agobio, y que suspire. Aligero mi paso, sin saber a donde voy, pues no me conozco muy bien Holmes Chapel.
Gritan mi nombre desde lejos, lo ignoro. Me siento en un banco de una pequeña y agradable plaza solitaria. Junto mis rodillas con mi cara y noto que el corazón se me sale. ¿Qué te pasa (tn)? ¿Por qué eres tan asquerosamente rara? Acabo de pensar que echo de menos a Niall y ahora no sé por que estoy pensando en Harry. En el serio rostro que me ha dedicado antes. Me froto fuertes los ojos con las manos. -Ay, bruta.- me digo a mi misma.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)