{Narras tú}
-No sabes cuanto te he echado de menos.- cojo la mano pálida y temblorosa de Anni.
-He estado esperando este momento largos meses, no sabes cuanto te queda por escuchar. -sonreímos-
Harry está serio hablando con Liam, se les ve preocupados, y es algo que no entiendo. Se supone que nos hemos reunido aquí todos para pasarlo bien y volver a ver nuestras sonrisas. Aún faltan unos amigos de Zayn por llegar. Muevo el espumoso café con la cuchara y tomo un sorbo. Me limito a jugar con mis pulseras y a aburrirme, pensando en treinta mil cosas. Anni está hablando con Perrie y Eleanor de tonterías que ha echo con Liam y prefiero no escucharlo, no me importa mucho ahora mismo.
Todos metidos en sus mundos, sonriendo y yo aquí como una imbécil mirándome las manos. Hay poca gente, llevamos más de media hora en este sitio y me estoy empezando a agobiar. Saco mi móvil del ajustado pantalón y comienzo a leer tweets. El silencio se hace en la zona donde estamos sentados y sin importarme apenas lo que pasa, sigo leyendo.
Se me acelera el corazón cuando reacciono y me doy cuenta de lo que acaba de suceder. No levanto la mirada de la pantalla del móvil, no quiero que se de cuenta de que estoy aquí. Quiero desaparecer ahora mismo, nadie se daría cuenta, pero entonces, por puta desgracia, noto todas las miradas en mí. Me hago la tonta y escribo en mi móvil cosas sin sentido, haber si se dan cuenta de que no me importa lo que está pasando, pero para qué me voy a engañar. Algún día tendría que encontrarme de nuevo con su mirada. Cuatro meses de felicidad absoluta, consiguiendo que Harry no me notara ni el menor sentimiento por Niall.
No se como reaccionar. Parezco el centro del mundo ahora mismo y es algo que odio, que todos me miren.
-(tn)... -me dice esa suave voz, la que tanto he echado de menos. Esa que me ha llamado aquellas mañanas de los meses posteriores a la muerte de mis padres. Esa perfecta voz que me cantaba al oído para que pudiera conciliar el sueño. Ha vuelto.
Levanto mi mirada lentamente. Tuerzo un poco mi cuello y de golpe me encuentro con los hermosos ojos azules, empañados. La sonrisa es escasa en su rostro, y está más pálido que nunca. AAAAAh, (tn), eres una puta borde. No se que decir en estos momentos, todos tienen la mirada fija en mí. Miro a Harry, no sonríe a diferencia del resto. Esta muy serio y al notar mi mirada en el baja la cabeza y se toca el pelo.
Vuelvo mi mirada nerviosa de nuevo a su rostro. Me quedo asombrada al ver que por su mejilla recorre una lágrima. Aprienta los labios con fuerza y no aparta la vista empañada de mis ojos. No había visto a Niall llorar en mi vida. Los ojos se les vuelven más azules y los párpados rojizos.
-Yo...
Noto el roce de sus labios con los míos. Aprieto los ojos con fuerza. No me termino de creer que esté haciendo esto delante de todos. Simplemente es un beso. Un beso que quizás lleve esperando todo este tiempo.
Tantas emociones juntas hacen que me quede inmóvil y que recorra una lágrima por mi cara hasta llegar a nuestros labios, que aún siguen juntos. Puedo notar que se aparta lentamente y que roza mi nariz con la suya.
Cuando ya me creo lo que acaba de pasar, miro a todos que sonríen y hablan entre ellos, todos menos Harry. ¿Qué le pasa al ricitos? pienso. Miro de nuevo a Niall, que tampoco sonríe.
Me levanto bruscamente de la silla provocando de nuevo la atención de todos que ahora me miran con cara extrañada Me seco el rastro de la lágrima que acaba de caer por mi mejilla, y salgo corriendo de aquel sitio. Al salir por la puerta, noto el aire fresco chocar con mi cara, eso hace que me quite el agobio, y que suspire. Aligero mi paso, sin saber a donde voy, pues no me conozco muy bien Holmes Chapel.
Gritan mi nombre desde lejos, lo ignoro. Me siento en un banco de una pequeña y agradable plaza solitaria. Junto mis rodillas con mi cara y noto que el corazón se me sale. ¿Qué te pasa (tn)? ¿Por qué eres tan asquerosamente rara? Acabo de pensar que echo de menos a Niall y ahora no sé por que estoy pensando en Harry. En el serio rostro que me ha dedicado antes. Me froto fuertes los ojos con las manos. -Ay, bruta.- me digo a mi misma.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
No hay comentarios:
Publicar un comentario