{Narra Niall}
-Veía los ojos de _(tu nombre) llenos de deseo. Estaba colocado encima de ella, sin apoyar todo mi peso. Con su bella sonrisa, nadie se le resistiría a besarla.
Recoría un escalofrío dentro de mí, mis bellos se ponían de punta al tenerla tan cerca y al ver que con solo la mirada me pedía que hiciera una noche única e inolvidable para ella. No tardé en explotar de deseo y comenzar a darle suaves pero intensos besos por su agradable cuello, consiguiendo así, que _(tn) temblara con cada roce de mis labios en su piel.
Estaba perfecta en ropa interior, podía apreciar cada detalle de su cuerpo, de su precioso y sexy cuerpo. Mis besos por su cuello descendían lentamente, recorriendo su pecho tapado por el sujetador, hasta llegar a su ombligo. Notaba los escalofríos y pequeños temblores que sentía ella, pero le tranquilizaba que le diera esos besos tan tiernos.
Le acaricié su largo y suave pelo mirándole a los hermosos ojos verdes que tenía. Con cada segundo que pasaba, le aprecié en su rostro serio, señal de nerviosismo. Me parecía que estaba incómoda e insegura. Paré de darle besos y la miré dudoso.
Niall: Estas muy nerviosa.
Tú: Es normal. -me dijo temblando-
Niall: ¿Eres virgen? -la miré con una corta sonrisilla pícara-
Tú: Sí... -me respondió muy nerviosa-
Niall: No pasa nada. -reí- ¿Estas segura de que quieres hacerlo? -esperando de ella un no por respuesta, puse mi cara algo triste con intención que no lo notara. Tenía tantas ganas de fusionarme con la mujer a la que amo, que me destrozaría que me rechazara, pero me daba un poco igual. Con estar a su lado soy más que feliz. Sin quitarme la tristeza de la cara, ví que se incorporó y puso sus templadas manos rodeando mi cuello, pegando su frente a la mía y dando un gran suspiro.-
tu: Quiero que seas el primero y el único que me dé todo el amor posible. Que seas quien me despierte cada mañana y con quien me acueste cada noche, durante todos los días de mi vida.- Me dijo susurrando con su dulce voz.
Al oir esas palabras mis ojos cogieron un brillo que yo noté, pero me contuve a soltar una lágrima.
Sin dejar de mirarla cerré los ojos y acerqué sus labios a los míos para que nos fundiéramos en un beso intenso. Cuando nos separamos, se mordió el labio de una manera muy sexy. Sin soltar sus manos de mi cuello, se tumbó de nuevo, llevándome así con ella hasta quedar como antes. Uno pegado al otro. Sus ojos se volvieron a llenar de deseo, pero esta vez, de forma segura.
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HOLOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO Es corto, loseh. Pero tranquilos viciados, cuando pueda subo el 16. Pandas Kisses.
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