{Narra Anni}
Cuando éramos niñas, en el cumpleaños de (TN) jugábamos a las princesas. Ella siempre era la mayor ya que cumple años antes que yo. No dejaba de sonreír con cada momento que pasaba a mi lado. Cuando nos aburríamos del juego, llamábamos a su madre para que nos leyera un cuento y nos preparara chocolates calientes. Con forme a que fuimos creciendo, íbamos divirtiéndonos con diferentes cosas en cada día de su cumpleaños. Veíamos películas hasta quedarnos dormidas, nos tapábamos los ojos con pañuelos y comenzábamos a pintarnos la cara para luego mirarnos en el espejo y descojonarnos juntas. Hacíamos guerras de pasteles hasta acabar pringosas por todo el cuerpo. Siempre pasábamos este día tan especial para ella juntas. Nunca ha invitado a nadie más, siempre decía que yo lo era todo, era todas las amigas deseables en una. Éramos uña y carne. Y lo somos. He visto crecer a mi mejor amiga en todos y cada uno de sus años, la he visto llorar, reír, disfrutar, aburrirse, ponerse como un tomate cuando estaba delante del chico que le gustara. (TN) y yo somos mucho más que unas simples mejores amigas. La necesito en cada momento de mi vida por muy simple que sea. Es la única persona en la que puedo confiar plena y totalmente. Agradezco a Dios todos los días que mi mejor amiga siga a mi lado, y que no se la haya llevado como ha hecho con sus padres. Que te quiten a las personas que te han dado la vida, es algo insuperable por mucho que sonrías. Aunque pasen muchos años, (TN) va ha lamentar cada día la muerte de sus seres más queridos. El no ver nunca más a sus padres, todavía no se lo puede creer. No se imagina que crezcan sus hijos sin unos abuelos maravillosos. Está destrozada por todo. Liam y yo esperamos que la fiesta salga bien, y que se lo pase genial, olvidándose durante una tarde de el sufrimiento. La quiero ver sonreír como siempre.
Hace una hora que he llegado a casa. Fui al local ha terminar de decorar y de colocarlo todo. Liam ha contratado a unos hombres para que pongan focos y una pista de baile como la de las discotecas. Niall se ha ocupado de todo lo demás y de que haya una barra de discoteca con bebidas y alcohol. Ya esta todo listo, faltan dos horas para que nos presentemos todos los invitados allí. Yo me debo de preparar ya pero antes voy a comer lacasitos. Después de pensar un rato, me levanto y abro el frigo. Me tomo un paquete m&m y voy hacia el baño para darme una ducha. Con suerte de que no me salga el agua fría, por que el tonto de Liam no me ha explicado como se enciende el termo de su casa.
{Narra Liam}
Miro el reloj. Oh dios mio, las 18:00. (TN) y Niall están apunto de llegar. Cojo mi megáfono grito en todo el local avisando de que ya era la hora. En cuestión de segundos todo el mundo se esconde debajo de las enormes mesas, otros entre unos muros y varios detrás de la barra. Los conté bien, estábamos todos. 137 personas. Sí, Niall y yo tenemos bastantes amigos. Los hemos traído a todos para que conozcan a ''la princesita de Niall','a la estupenda persona que cumple años hoy, (TN). Me escondo detrás de la puerta y apago las luces. Le mando un whatsapp a Niall informándole de que ya estaba todo listo. Un murmullo de todos los invitados recorre la sala. Con mis dos manos y cogiendo aire pegué un silbido que calló a todo el mundo en cinco segundos. Me sonreí orgullosos. Creo que soy tonto. Río. Nervioso, espero a que se abran la puerta.
{Narra Niall}
tu: ¿Dónde estamos? -confundida-
Niall: En un sitio. -camino cogiéndola de la mano-
tu: Ya te he dicho que no quiero que me hagas ningún tipo de sorpresa. No hace falta. ¿Entiendes?
Niall: Vas muy guapa. -digo ignorando-
-(TN) me lanza una mirada amenazadora. Río. Seguimos caminando, miro el móvil y recibo el whatsapp de Liam. Ya estaba todo listo. Seguimos caminando dos minutos más y paramos enfrente de una gran puerta. La abro empujándola dejando que (TN) pase primero. Sin ver nada por las luces apagadas, cierro la gran puerta. Las luces se encienden y salen todos los invitados de sus escondites. Empiezan a cantar con un tono dulce el cumpleaños feliz a mi princesa, que la miro y veo que lágrimas recorren sus mejillas mientras sonríe. Me abraza con fuerza y yo, con mis ojos empañados, la agarro fuerte acariciándole el pelo. Ella entra en el llanto sin dejar de sonreír y me repite seguidamente: Gracias, gracias, gracias.
---------------------------------------------------------------
HOLOOOOOOOOOOOOOOOO. Pues que deciros, que gracias por haber leído el capítulo y que tengo escrito el siguiente, pero para joderos un poquitín y para que me améis más, lo subiré el finde. Suerte a las que tengáis exámenes y estáis agobiadas.
BESITOS DE UN PANDA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario