miércoles, 20 de marzo de 2013

Capítulo 24.

{Narras tú. 6;15 de la mañana}

-pf, el frío recorre mi cuerpo, estoy congelada. Esta cama es bastante cómoda, pienso. Me cuesta abrir los ojos, duelen, y vaya si lo hacen. Me restriego la mano bruscamente por los ojos que tanto odio abrir todas las mañanas. Bostezo. No se si he dormido bien, solo que he tenido un sueño raro, mi hermana se acostaba con un tío de 60 años. ¿TN, eres gilipollas? Dios, odio mi cerebro, mi mente o lo que sea que me ha hecho soñar eso. Sacudo mi cabeza para sacarme el pensamiento. Miro toda la gran habitación extrañada. Las paredes están pintadas en rosa bebé, y hay algunos cuadros preciosos de la torre eiffel. De la cama cuelgan transparentes velos blancos, y hay tres grandes ventanas, una con un balcón, o eso es lo que veo. Las sábanas que me envuelven son de un agradable pelo, no sé porque he pasado frío, soy bastante rara. La habitación se vuelve hermosa con el sol entrando por la gran ventana que está a mi derecha. En una mesita que está junto ami  puedo ver que hay un reloj. 6.19 de la mañana. Tengo esa asquerosa costumbre de levantarme temprano, pero que le voy ha hacer. Recuerdo, ayer estaba montada en el coche de Harry. Fue un largo camino. Pienso y reconozco que soy estúpida. Me monto en el coche de un desconocido y ahora estoy en su casa. Aunque hay algo que hace que tenga confianza con él, algo que hace que le vea como si le conociera de toda una vida. Simplemente es especial. Se escucha la voz de alguien que parece acercarse. Veo abrirse lentamente la puerta de la habitación que emite un sonido horrible conforme se abre. Odio los sonidos de las puertas. Me tapo rápidamente con las sábanas hasta dejarme sin ver luz. La voz de Harry se acerca con unos suaves pasos, mientras habla en un tono bajo con alguien.

-Sí, está aquí, la he traído a la casa. La de mi abuelo, gilipollas. No, no hemos hecho nada. LIAM HE DICHO QUE NO HEMOS HECHO NADA, ni la he tocado. Si, si. Vale. Que si pesado. Ya sé que tiene que estar preocupado, pero el problema se lo ha buscado él solo. Si. No le cuentes a Niall que estoy solo con ella en esta casa, puede matarme. Vale. Pues dile que está aquí pero con mi hermana. Si si. Venga. Nos vemos.- Suena una tecla de su móvil.-

He comprendido más o menos casi toda la conversación. Ha hablado con Liam de mí y de donde estoy. Pf, Liam... él si se preocupa por mí, pero Niall no, tiene mejores cosas que hacer. Que asco de vida tengo. En que mierda estoy convertida. Dios, me falta el aire aquí dentro de las sábanas. Mi espalda está sudando. ¿Pero qué coño? ¡Si me he levantado con un frío mortal! Puto cuerpo amorfo que tengo. Necesito respirar más aire si no quiero morir asfixiada. Me destapo fingiendo que me ha despertado la conversación y abro los ojos lentamente mientras disfruto disimuladamente del aire puro. 
-Buenos días.- Dice con una voz ronca, a unos metros de distancia con respecto ami.
-Hola.- finjo un bostezo. -¿Dónde estoy?- pregunto curiosa.
-En el cielo.-ríe- Señorita, usted se encuentra en la casa de mi queridísimo abuelo. -muestra un intento de sonrisa, pero le noto algo de tristeza.-
-Es muy bonita la habitación.-sonrío-
-No tanto como usted.- Mi cara se vuelve al rojo vivo. Me mira profundamente, sacando la mejor sonrisa y mostrando los hoyuelos de los que tanto me he enamorado.-


Observo todos y cada uno de los detalles del gran salón en el que me encuentro. Ya hace una hora y pico desde que Harry y yo bajamos de aquella bonita habitación, y no paro de admirar esta gran casa. En la cocina me dio de desayunar un cola-cao con tostada de mantequilla y mermelada de melocotón. ¿Cómo ha podido adivinar mi desayuno preferido? Llevo preguntándome eso media hora, y sigo sin encontrar respuesta razonable. Parece que me ha estudiado en algún libro, y creo que lo sabe todo sobre mí. Sospecho que se lo cuenta Liam. Enfrente de mí, hay una ventana enorme que da a un inmenso jardín verde, en el cual veo que está lleno de árboles y una piscina con agua transparente. También observo como Harry limpia con una especie de red para recoger bichos o cosas sucias de la piscina. Intento no derretirme pero no tiene la camiseta puesta, y la verdad, no está nada mal. Sonrío tontamente.


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Bitches, que ahora que soy libre de malditos exámenes espero tener tiempo para subir capítulo más a menudo. Lo de siempre, que espero que os guste está historia tanto como amí, y que lo que pretendo esque seáis felices en el corto ratito que leéis. Besitos panda.

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