-¿A dónde me llevas Harry?
-Te gustará- dice sujetando el volante, sonriendo, sin apartar la vista de la carretera-
-Parce una locura, te acabo de conocer y ya estoy montada en tu coche. Soy gilipollas.
-No digas eso. Has hecho bien en venir conmigo. Intentaré que te olvides de los problemas durante estos días.
-Se van a preocupar todos por mí, y... ¡HOSTIA MI TÍA! ¡QUE HE ROTO EL MÓVIL Y NO S...
-¡(tn)! cálmate. -suspira- Ya la he llamado, Liam me ha dado su número. Le he dicho que soy tu mejor amigo, que se te ha roto el móvil y que te quedarías en casa de Anni a dormir. -ríe travieso-
-¿¡Enserio!? Gracias, gracias, gracias Harry. -le abrazo fuerte.-
-¡CUIDADO (tn), QUE ME MUEVES! ¡Menos mal que no hay apenas coches! -dice alterado. Río-
Llevo montada en el coche de Harry dos horas. Me acabo de despertar de un largo y profundo sueño, tenía que recuperar energía. Dios. Está todo oscuro y solo veo las luces del coche. Ese puto dolor de cabeza me vuelve a entrar... Pf, tengo un poco de fatiga. Creo que debo intentar dormirme, por lo que veo aún queda un largo camino y no quiero vomitar.
{Narra Harry. 1:34}
-Es preciosa hasta durmiendo. La noto algo pálida, tiene que tener frío. Tres horas y media de viaje que creo que valdrán la pena. Ojalá estando aquí se espabile, y olvide todo lo malo. No soporto ver a una persona sufrir, siempre me preocupo demasiado y me pongo nervioso cuando veo que alguien lo pasa mal. Intento solucionarlo yo todo, por muy complicada que sea su situación.
Cojo a (tn) en brazos y la llevo hasta una habitación preciosa, llena de ventanas y una cama grande, con velos colgando del techo. La he traído a la casa de mi abuelo. Cuando era pequeño, me pasaba todos los días del verano aquí. Hay una gran piscina en el jardín llena de recuerdos, y cada rincón de esta casa tiene una historia por contar. Cuando me fui haciendo mayor, no perdía la ilusión de seguir pasando tardes con mi gran abuelo, al que tanto quería y al que tanto hecho de menos. El día que cumplí 14 años, me culpo por no haber estado aquí, en la casa donde he crecido, sentado en el sillón escuchando una de las viejas historias de mi abuela, porque falleció mi abuela. Cuando me lo contaron no pude dejar de llorar durante semanas, porque para rematar mi dolor, mi abuelo se suicidó. Lo entiendo perfectamente, amaba a mi abuela, pero yo creía que me quería, y que podría haber esperado un poco más o dejarme una carta despidiéndose de mí. Lo que decía, llevaba semanas llorando por la pérdida de mis segundos padres, me encerré en mi habitación y no salía ni apenas para comer. No hay fuerzas cuando se te va alguien al que quieres muchísimo. Por eso entiendo tanto a (tn), a su dolor. Entiendo todo lo que está pasando y cuando Niall me lo contó no evité una lágrima. Recordé todo lo que viví y sentí un dolor fuerte en el corazón.
Llegué a mis 17 años, ya iba cumpliendo mi sueño y me vi con el suficiente dinero de reparar esta casa, que estaba sucia, llena de telarañas, bichos, y polvo. Ha quedado como nueva. Por muy lejos que esté de Holmes Chapel, nada impide que venga todos los fines de semana a revivir buenos tiempos.
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Espero como siempre que os guste. Besitos.
{Narra Harry. 1:34}
-Es preciosa hasta durmiendo. La noto algo pálida, tiene que tener frío. Tres horas y media de viaje que creo que valdrán la pena. Ojalá estando aquí se espabile, y olvide todo lo malo. No soporto ver a una persona sufrir, siempre me preocupo demasiado y me pongo nervioso cuando veo que alguien lo pasa mal. Intento solucionarlo yo todo, por muy complicada que sea su situación.
Cojo a (tn) en brazos y la llevo hasta una habitación preciosa, llena de ventanas y una cama grande, con velos colgando del techo. La he traído a la casa de mi abuelo. Cuando era pequeño, me pasaba todos los días del verano aquí. Hay una gran piscina en el jardín llena de recuerdos, y cada rincón de esta casa tiene una historia por contar. Cuando me fui haciendo mayor, no perdía la ilusión de seguir pasando tardes con mi gran abuelo, al que tanto quería y al que tanto hecho de menos. El día que cumplí 14 años, me culpo por no haber estado aquí, en la casa donde he crecido, sentado en el sillón escuchando una de las viejas historias de mi abuela, porque falleció mi abuela. Cuando me lo contaron no pude dejar de llorar durante semanas, porque para rematar mi dolor, mi abuelo se suicidó. Lo entiendo perfectamente, amaba a mi abuela, pero yo creía que me quería, y que podría haber esperado un poco más o dejarme una carta despidiéndose de mí. Lo que decía, llevaba semanas llorando por la pérdida de mis segundos padres, me encerré en mi habitación y no salía ni apenas para comer. No hay fuerzas cuando se te va alguien al que quieres muchísimo. Por eso entiendo tanto a (tn), a su dolor. Entiendo todo lo que está pasando y cuando Niall me lo contó no evité una lágrima. Recordé todo lo que viví y sentí un dolor fuerte en el corazón.
Llegué a mis 17 años, ya iba cumpliendo mi sueño y me vi con el suficiente dinero de reparar esta casa, que estaba sucia, llena de telarañas, bichos, y polvo. Ha quedado como nueva. Por muy lejos que esté de Holmes Chapel, nada impide que venga todos los fines de semana a revivir buenos tiempos.
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Espero como siempre que os guste. Besitos.
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